- ¿Cómo se va a cortar?
- Quiero que me recorte un centímetro arriba y en los costados.
No era una modelo pero tenía una bonita cara, era alta, flaca y tenía su pelo corto, el culo redondo y los pechos enormes, un escote no muy pronunciado pero que presionaba sus pechos logrando que se vean más levantados, debo reconocer que si me la hubiese encontrado en algún lugar de mala muerte como los que frecuento hubiese sido una de mis elecciones de esa noche. Pero aquí era distinto, era una mujer a la que no podías tocar, mientras ella podía hacer lo que quisiera conmigo, porque yo estaba sentado con esa gran capa que te ponen donde sólo tu cabeza se asoma y te coarta la libertad de acción
Mientras me cortaba el pelo con las especificaciones que yo le había dado, ponía sus pechos a cada lado de mi cara. La sensación era fantástica, sentir sus pechos apoyados en mi cara mientras medía el cabello que iba a cortar, luego se cambiaba de lado y era el otro costado de mi cara el que recibía la caricia de esas grandes tetas. Las ganas que tenía de sentar a esa mujer en mis piernas y empezar a jugar con sus pechos era indescriptible, ella lo notaba y lo hacía con más ganas cada vez, siempre se acercaba un poco más.
-Debe hacerlo con todos los clientes –pensé-, Pero en ese momento me daba lo mismo, era yo quien estaba sintiendo sus pechos, quizás tenía pololo, era casada o tenía 5 hijos de distinto padre. En aquel instante esos pechos eran para mí, me los estaban ofreciendo y yo los estaba disfrutando.
Fue pasando el tiempo y ya el vaivén de pechos acariciando mi cara y nuca empezaba a hacer efecto, mi pelo ya estaba corto y solo faltaba darle los últimos detalles, pero ella no pensaba lo mismo.
- ¿Quieres que te lave el pelo?, así no te molestan los pelitos chicos que cayeron.
Ya me era imposible decirle que no y ella lo sabía, se estaba aprovechando de la situación y yo también. Fui hasta el asiento donde estaba el aparataje para lavar el pelo y me senté, ella se colocó delante y sacó una toalla que estaba al otro lado del asiento, en ese momento sus pechos quedaron justo frente a mi cara, luego se levantó y me sonrió, sabiendo que yo había quedado con la vista pegada en su escote.
La situación fue similar, ella comenzó por mojar mi pelo y a acariciarlo para que el agua llegara a cada lugar, luego sacó el shampoo y comenzó a masajear mi pelo para liberarlo de esos pelos chicos que quedaron ahí tras el corte, la sensación seguía siendo espectacular, ella movía sus manos sobre mi cabeza como una real profesional, como una persona que sabe lo que está haciendo y que le gusta su trabajo.
Al momento del enjuague, ella se colocó delante, sus pechos quedaron a escasos centímetros de mi cara y yo tenía la vista pegada a ellos, hasta que alcé la vista y vi esa sonrisa cómplice en su rostro. Mientras me sacaba el shampoo se empezó a acercar de a poco, hasta que sus pechos quedaron pegados a mi cara, me levanté un poco para lograr sentir esos pechos apretados contra mi cara, al contrario de lo que creía ella en ningún momento se alejó, dejo que yo me quedara ahí hasta que logró dejar mi pelo limpio, en ese momento se alejó y con una mano me empujo la cabeza hacia atrás, siempre sonriendo.
Ya la sensación era insostenible, la atención había terminado y debía pagar, pero yo no podía salir así a la calle, la erección que tenía se notaba y ella me dijo q fuera al baño, que se encontraba justo al frente y sin antes tocar mi pantalón y guiñarme un ojo me dijo que entrara y ella me esperaba. Fue una paja rápida, ya había estado cerca de medía hora con sus senos en mi rostro, la imaginación funcionó a mil y acabé.
Al salir ella estaba ahí esperándome
- ¿Te gustó?
- Por supuesto, nunca me habían tratado tan bien en una peluquería
- Entonces me gustaría que volvieras, porque a mi me encanta tratar bien a mis clientes y más si vienen siempre.
- En ese caso volveré siempre que tenga la oportunidad, quiero ver que más me puedes ofrecer
- Te estaré esperando, te prometo tratarte mejor cada vez
Se despidió con un beso en la mejilla y me fui hasta la caja a pagar, ella fue a atender a otro cliente, supongo que la atención será la misma.
Tomé rumbo hacia mi hogar, pasé a comprar unas latas de cerveza, me bebí un par y me dormí.

